Como empece a correr.


Tendré que recurrir a la memoria para contar mis recuerdos: 


Una juventud sedentaria. No era muy bueno para los deportes en grupo (fulbito o básquet), solo jugaba si es que llevaba la pelota y eso.

Una adolescencia muy bohemia: Recuerdo que vine a estudiar a la universidad UNSA, y los primeros años eran de fiesta, tres veces a la semana. Solo había tiempo para despertarse e ir a clases, y un par de veces bañarse.

Una adultez desorientada: Termine mis estudio con un par de años retrasado, sin saber que hacer y sin encontrar el amor, la búsqueda de ese gran amor me llevo por océanos y mares, como un pirata en busca de su tesoro, nunca lo encontré en mi viaje, solo encontré mareadas ,jaquecas y domingos cortos.

Es así que conozco a un Amigo Suizo, que un día me regalo unas zapatillas y nos fuimos a correr, desde ese día en el 2004 no he dejado de correr. Por qué encontré la libertad de mi espíritu en cada paso que daba, y la superación personal en cada aliento que respiraba.

Pero el impulso místico, de dejar las noches de fiesta y los amigos, llego cuando sufrí un una serie de acontecimientos que me avisaban que está a punto de morir, la gota que derramaría el vaso es cuando me vi solo en el piso, ensangrentado, sin dinero, sin celular y recordando a mi madre, en el asfalto cuando me asaltaron y me partieron el rostro con un botella. Decidí que si la vida me daba otra oportunidad, cada día sería el mejor que ayer, y así todo encontró su cauce natural. 

Han pasado más de 6 años y miles de kilómetros recorrido, más de 4 maratones, y sobre todo que el amor me encontró, eso que a veces te confunde en el camino de la vida y te desorienta buscarlo.

Ahora estoy en otro nivel de mi vida, donde toda ruta es nueva para mí, pero para todos será conocida.

Son miles de emociones indescriptibles, que he vivido y vivo corriendo cada día, encontrándome, cuidando mi salud, enseñando que se puede dejar los malos hábitos, el cigarro, el alcohol, las noches de fiesta y cada vez hago más ejercicio para fortalecer mi cuerpo y cada vez me siento más fuerte y me sorprende que con un cuerpo tan débil siempre esté listo para terminar cualquier maratón. 

Pero si algo he aprendido del deporte es que la mayor victoria es la auto superación. Al decir esta palabra me refiero a que mientras hoy seas mejor que ayer entonces es un progreso. A veces hay días buenos y malos, pero la balanza siempre debe ser positiva.
Si Yo pudo empezar a correr, entonces cualquier persona puede, pero necesitas mucha voluntad, no esperes que la vida te rompa la cara para entenderlo.